Arte21online Shop Online
contacto_78n2898s 04/02/2019

El Ayuntamiento de Santiago reclama a la familia Franco la propiedad de dos estatuas supuestamente adquiridas por estos hace 60 años.

El Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago realizada por el maestro Mateo y encargada por el rey leonés Fernando II. Según consta inscrita en una de las piedras que conforman el Pórtico, finalizada entre los años 1168 y 1188. En este último año se colocó los dinteles del Pórtico, aunque hasta 1211 cuando con la presencia del rey Alfonso IX se consagre el templo.

El primer Pórtico era de mayor proporción, tenía una antesala presidida por un gran arco central y dos puertas laterales. Estaban decoradas por ocho imponentes esculturas de profetas y reyes, pero en 1521 la magna estructura se desmontó. Distribuyendose en diferente lugares, y tras la construcción de la “Fachada del Obradoiro”,  algunas de esta figuras se trasladaron al Museo Catedralicio.

En el s. XVIII dos de aquellas obras maestras – que al parecer representan a Abraham e Isaac- pasaron a manos del conde Ximonde. Finalmente en el s. XX acabaría en la residencia veraniega de la familia Franco en Meirás, por lo que la propiedad pasó a sus descendientes.

El Ayuntamiento de Santiago espera sentencia sobre la propiedad de las dos obras que la familia del dictador se negó a devolver. La familia Franco afirma que las dos piezas se compraron a un anticuario, y que en caso de irregularidad esta habría prescrito a los 25 años.

La reclamación legal de las esculturas parte del Consistorio compostelano

El Consistorio compostelano por su parte, ha aportado documentos probatorios de propiedad , entre los que se encuentra una escritura notarial de junio de 1948. En ella se confirmaría la adquisición del Concejo de estas obras a los descendientes del conde Ximonde por dos pagos de 30.000 pesetas cada uno. Se sabe que las dos esculturas permanecieron en la casa consistorial entre 1954 y 1961, periodo tras el cual desparecieron.

Se espera una sentencia controvertida y no falta de polémica. Por un lado la familia Franco no posee un documento que certifique la adquisición de las obras al anticuario. Tampoco un expediente de traslado de las esculturas del Ayuntamiento a la casa del dictador.

El Ayuntamiento de Santiago no tiene documento de adquisición municipal de las dos estatuas, ni los documentos del último pago realizado a los herederos del conde. Sin embargo ha entregado lareferencia en el Boletín de la Academia del la Lengua Gallega de 1933,dos Comisiones de venta de 1947 y su llegada al Concello de Santiago un año más tarde. Ya en 1961 en la Exposición de Arte Románico las dos piezas constaban como “propiedad de su excelencia el jefe del Estado. Pazo de Meirás”. 

La defensa de la familia Franco espera que la demanda se desestime por preescripción, que en casos de bienes patrimoniales llegan a los 25 años, alegando que los bienes están en “posesión pacífica y pública en Meirás”. El abogado municipal esgrime que las dos obras supuestamente sustraídas son  un bien demanial, y que al igual que una plaza o una calle, no pueden venderse. Esa apropiación del bien la aprovechó Franco por su estatus de Jefe del Estado, y de ahí pasó a sus herederos, y demandan su devolución inmediata a las instituciones.

Queda visto para sentencia-.

https://blog.arte21online.com/visto-para-sentencia-el-juicio-por-la-propiedad-de-dos-esculturas-del-portico-de-la-gloria/

Deja un comentario.

Tu dirección de correo electrónico no será visible. Los campos obligatorios están marcados con *